"Para mí al encenderla llega la felicidad"
MIGDALIS CAÑIZALES V.
EL UNIVERSAL
Desde los 4 años, Lila Gisela Franco Rodríguez,
quien tiene ahora 12 años, aspiraba ser una de las niñas
seleccionadas para el encendido de la tradicional Cruz del Avila.
Su sueño se hizo realidad el año pasado, cuando quedó
entre los cinco niños que fueron escogidos luego de participar
en un concurso de dibujos alusivos a los 40 años de este
tradicional acto, organizado por La Electricidad de Caracas.
Recuerda Lila que su dibujo se basó en el crecimiento
de una familia. "En una sola hoja dibujé una familia
integrada primero por los papás cuando se casaron, y
uno de ellos era trabajador de La Electricidad. Tuvieron dos
hijos, un varón y una hembra; luego el varón, empleado
también de La Electricidad, se casó y después
la hembra también y ambos tuvieron sus hijos. Así
la familia cumplió sus 40 años conviviendo en felicidad".
Lila, quien estudia sexto grado en el Colegio Cristo Rey,
habla sobre la importancia que tiene para ella este símbolo
navideño. "Para mí, la Cruz del Avila significa
que llegó la Navidad y se olvidan tantas cosas malas
que hay en país y todo es felicidad", afirmó la
pequeña, quien es hija de una empleada de la EDC. "Yo
recuerdo que desde que tenía 4 años mi mamá
me llevaba a San Bernardino para ver el encendido y lo que
más me gustaba era que me daban un globo y una chapita",
expresó Lila.
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