De las 16 misas que se celebraron el Miércoles Santo en la capilla de Santa Teresa, una fue oficiada por el cardenal Jorge Urosa Savino.
El arzobispo llegó al templo a las 12:15 del mediodía. Y su bienvenida estuvo cargada de muchísimo cariño. A las 12:30 subió al altar y comenzó a oficiar la misa.
Una vez leído el Evangelio, el cardenal se dispuso a dar la homilía, la cual duró un poco más de media hora.
El cardenal Urosa Savino exhortó a los venezolanos a que renovaran su fe en Dios, a que respetaran el derecho a la vida y a que pidieran por el sistema juidicial venezolano.
En torno a ello enfatizó: "Nosotros tenemos que ser siempre defensores de la vida y en este sentido yo quisiera recordarles a ustedes la maldad intrínseca del aborto provocado, que el Concilio Vaticano II define como un crimen abominable. El aborto provocado es un pecado espantoso y ningún católico, ningún médico, ningún abogado, ningún político y ningún líder de la sociedad católica puede defender o apoyar el aborto".
"Nosotros nos horrorizamos ante los crímenes tan terribles que han sucedido en el país... En esa misma línea de defensa de la vida tenemos siempre que rechazar el aborto".
Más tarde habló de la necesidad de retomar la hermandad y la tolerancia en el país. Ante eso señaló: "Tenemos que buscar la manera de que en Venezuela todos nos sintamos hermanos. Que las diferencias por cuestiones políticas no lleven a nadie a actuar mal en contra de sus semejantes... Los jueces, quienes tienen mucho poder, deben actuar en conciencia ante Dios cuando les llegue un caso a su tribunal. Que no piensen a quién deben complacer, sino que piensen en respetar la verdad", concluyó el cardenal Jorge Urosa._MII