Washington.- Luego de unos pocos minutos de ver las noticias de la noche o de ojear los periódicos puede ser muy difícil creer que algo está mejorando. Indur M. Goklany es cualquier cosa menos un pesimista en su libro El estado del mundo está mejorando: Por qué estamos viviendo más tiempo, con más salud y con más comodidades en un planeta más limpio, indica un comunicado de Cato Institute.
Muchas personas creen que la globalización y sus componentes principales -el crecimiento económico, el cambio tecnológico y el libre comercio- han empeorado las cosas para la humanidad y el medio ambiente. Como Goklany lo ilustra poderosamente, aquél es un mito y deberíamos considerar qué tanto peor sería el mundo sin estos componentes.
Goklany, anteriormente un delegado de EEUU ante el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, confronta a los enemigos de la globalización y demuestra que el crecimiento económico, el cambio tecnológico y el libre comercio han ayudado a estimular un "ciclo de progreso" que en los últimos dos siglos ha permitido mejoras sin precedentes en todas las medidas objetivas del bienestar humano. Su análisis está acompañado de un extenso rango de gráficos, datos históricos y estadísticas.
La pobreza, el hambre, la desnutrición, los niños que trabajan, el analfabetismo y la falta de acceso al agua han dejado de ser la norma a escala mundial; la mortalidad infantil nunca ha sido más baja; y ahora vivimos más tiempo y con más salud. Además, la investigación de Goklany demuestra que la productividad agrícola mundial ha aumentado, los precios de los alimentos han bajado, el hambre y la desnutrición han disminuido a escala mundial, la salud pública ha mejorado, las tasas de mortalidad han caído, y la expectación de vida ha aumentado.
Mientras que reconoce que el récord ambiental es más complejo, el autor muestra cómo la innovación, la mayor prosperidad e instituciones esenciales se han combinado para lidiar con la degradación ambiental. Las primeras etapas de desarrollo de hecho pueden causar problemas ambientales, pero más desarrollo crea más riqueza, la cual a su vez permite que las sociedades creen y puedan costear tecnologías más limpias. El desarrollo se convierte en la solución en vez del problema, demuestra Goklany.