Roma.- Clásico. Si sólo se permitiera utilizar una palabra para describir las propuestas de moda masculina vistas en Milán, el vocablo "clásico" podría ser el escogido. Sobre las pasarelas desfilaron colores cálidos, tonos grises, trajes cruzados, tejidos de alta calidad, elegancia sencilla. Todo invadido de una nueva forma de hacer las cosas que demuestra que el gris no tiene por qué ser tan gris.
La colección que Gianfranco Ferré presentó en el segundo día de Milano Moda Uomo estaba dirigida a hombres que prefieren un lujo discreto, y que demuestran esta tendencia en el guardarropa que usan.
El color dominante fue el gris, tanto mate como brillante, sobre tejidos de gran calidad, tipo cachemir, alpaca y mohair. Las camisas de estos trajes eran blancas o negras. Esta fue la primera colección de Lars Nilsen, nuevo director creativo de la casa tras la muerte del diseñador italiano Gianfranco Ferré.
Por su parte, Salvatore Ferragamo coincidió en la mirada a lo clásico. El hombre que esta casa subió a la pasarela lució pantalones estrechos y camisas blancas, con grandes fajines del mismo color que las chaquetas, camisas de raso del mismo tono y chaquetones de piel. El gris vuelve a predominar.
Frankie Morello fue otro diseñador que decantó por el color gris. Mostró chaqueta con fajines, también grises, acompañadas de grandes bufandas. El principal toque original de Morello fue cuando presentó a sus modelos en trajes de baño y cascos de obrero o con pantalones amarillos y camisetas de grandes tirantes superpuestas.
Algunas casas se basaron en actores de cine para mostrar sus ideas. Uno de ellos fue Alessandro Dell'Acqua, quien se inspiró en Steve McQueen y Marlon Brando. Laura Biagiotti, en Russell Crowe. Los puntos coincidentes fueron trajes y chaquetas elegantes. Como si las grandes firmas quisieran entusiasmar a las nuevas generaciones con prendas tradicionales con un nuevo look.
Incluso Vivienne Westwood, la enfant terrible de la moda, se mantuvo sobria dentro de su vanguardia. Sorprendió con una combinación de elegancia y seguridad masculina. Sus modelos desfilaron desde faldas escocesas a trajes entallados, inspirados en astros como Clark Gable y Cary Grant. En su línea provocadora sacó a la pasarela modelos con tres sombreros, uno encima del otro, trajes de piel estilo "hombre de las cavernas", faldas doradas, esmóquines relucientes y zapatos decorados con flores.