BRIAMEL GONZÁLEZ
EL UNIVERSAL
Los comerciantes y residentes de Parque Central llevan todo lo que va del año sin vigilantes suficientes para custodiar el conjunto y el incremento de las acciones del hampa los mantienen en estado de alerta permanente
Randhy Roche, encargado de una tienda de ropa en el sótano uno del edificio Mohedano, reportó que el fin de semana rompieron vidrios en varios locales. "Una vez atracaron mi tienda y la Inmobiliaria Parque Central (IPC) repuso las vitrinas, pero la idea es que tengamos seguridad. Pagamos 4 mil BsF mensuales para tener vigilantes que no existen", explicó el comerciante.
Adriana Ortega, residente del edificio San Martín, dijo que la situación se ha vuelto insostenible para la comunidad.
"Nadie explica a dónde va el dinero que pagamos por la vigilancia. El Centro Simón Bolívar prometió que licitaría para conseguir empresas con condiciones financieras y no las piratas que han contratado hasta ahora. Hagan algo antes de que ocurra algo terrible aquí", suplicó la vecina.