DANIEL RICARDO HERNÁNDEZ
EL UNIVERSAL
"En el mundo se está hablando de no botar nada. Que
todo sea recuperado o reciclado de una forma u otra". Esto
es lo que se conoce como proyecto Basura Cero, según
explica Marycarmen Polanco, directora de Reciclaje de Owens-Illionis
(O-I) de Venezuela, una iniciativa que busca reducir la generación
de desechos a escala mundial.
"La Comunidad Económica Europea tiene ese norte, el
de reciclar todo; que no haya botaderos de basura", explica
la ejecutiva, quien precisa que "en Venezuela aún estamos
lejos" de llegar a un estándar en el que no se bote nada
de basura, "pero queremos y vamos a ir en ese camino. Ya se
han hecho los experimentos, se ha probado que sí se puede
hacer, no es una utopía".
Sobre el cuándo se puede alcanzar un nivel de basura
cero en un país como Venezuela donde la generación
y mala disposición de desechos sólidos es el principal
y más reiterativo problema ambiental, Polanco subraya
que "no podemos pensarlo, aun cuando, por ejemplo, en el caso
de O-I estamos trabajando desde hace 50 años en reciclaje;
pero tienes que sumar voluntades y que todo el mundo esté
de acuerdo: Estado, comunidad, empresa privada y escuelas.
La legislación venezolana te dice que hay que reciclar,
pero no hay reglamento, no hay obligación. Hay que dar
un paso más, para que un poco se nos obligue a hacerlo
(reciclar)".
El vidrio es para siempre
Según Polanco, O-I de Venezuela recicla 100 mil toneladas
de vidrio al año. Pero asegura que la cantidad podría
ser mayor porque podrían reciclar "el 100% del vidrio
en el país, porque el vidrio se puede reciclar infinitas
veces".