MARÍA ISOLIETT IGLESIAS
EL UNIVERSAL
Es de los delincuentes más buscados en toda España
y en otros países de Europa. Aunque no es narcotraficante,
sí trabaja de la mano con ellos, se encarga de legitimar
sus bienes. Las autoridades españolas, cita Interviú,
lo consideran "el mayor blanqueador español activo".
Ese personaje, cuyas actividades no sólo se quedan en
lavar el dinero de los narcos, es José Manuel Carlos
Llorca Rodríguez. Tiene 58 años de edad, el próximo
14 de octubre arribará a los 59, y es catalán de
nacimiento.
Hoy está en Venezuela, y a las dos nacionalidades con
las que suele moverse para escabullirse de la policía,
se suma la criolla. Con cédula venezolana emitida al
parecer desde 2004, se pasea de Caracas a Margarita. En esas
dos localidades tiene propiedades, vehículos de lujo
y hasta aviones privados. Se presume que vive en Venezuela
desde 2002, pero aún el Cicpc no tiene certeza de eso.
José Manuel se procura rodear de mujeres hermosas. Con
ellas, y acompañado de buenas bebidas y orgulloso de
ser vegetariano, aflora su personalidad culta, elegante y
reservada.
Según citan las averiguaciones adelantadas por la Policía
Española, ha sido un hombre con una movida vida pública,
a pesar de la cantidad de ilícitos cometidos, así
lo refiere Interviú en una publicación hecha
el 1 de noviembre del año pasado.
José Manuel, cuyo perfil parece el del protagonista
de una película de espionaje, también es la pieza
clave de tres casos escandalosos y emblemáticos ocurridos
en Iberia: en los tres legitimó capitales, cometió
corrupción urbanística, estafa y malversó caudales
públicos. Por esos delitos tiene dos solicitudes en Interpol.
Extorsionado por policías
La semana pasada mientras una comisión mixta de la Fiscalía
y del Cicpc buscaba a José Manuel en Margarita, otro
grupo de la policía científica lo mantenía
en Caracas y lo extorsionaba para no entregarlo a las autoridades.
Al parecer, José Manuel hizo un primer pago de 60 mil
dólares, para luego completar 120 mil euros y terminar
de cancelar dos millones en esa misma moneda.
Pero como la Inspectoría General de esa dependencia
policial se enteró de lo que hacían los funcionarios
de la subdelegación de Simón Rodríguez y la
intervino, los efectivos decidieron dejar libre al español.
Hoy, los policías en Venezuela desconocen su paradero.
El hombre de varios nombres
Según refieren las investigaciones hechas en España,
José Manuel suele manejarse con cinco nombres distintos.
Según trascendió, y de acuerdo al expediente ,
el nombre que ha utilizado más ha sido Simón York.
Con esa identidad refiere la averiguación, trabajó
como abogado en el Reino Unido.
Las autoridades policiales de nueve países lo buscan.
Entre esos figuran además de Venezuela y España,
Alemania, Portugal, Bélgica, el Principado de Andorra
y Reino Unido, dice El Digital Canarias.
En 2001, luego de la captura en Marbella (España) del
narcotraficante italiano Luigi Protani, se le vinculó
a José Manuel en toda la legitimación de sus bienes.
Entre esos figuraron dos bancos privados en Saint Vicent y
las Granadinas, en el Caribe.
Pero la historia delictiva de José Manuel comenzó
en 1987 según las averiguaciones de los investigadores
españoles. Ese año fue detenido por vender empresas
a quienes tenían residencia en España y querían
evadir los impuestos. Ya en 1995 pasó al mercado de valores.
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