MIRELIS MORALES TOVAR
EL UNIVERSAL
Haber bautizado la obra de Rafael de la Cova con el nombre
de Colón en el Golfo Triste pareciese haber sido
premonitorio. Y es que dicha escultura no sólo ha sufrido
tristemente las consecuencias del vandalismo, sino que ahora
también será removida de su sitio original, dejándola
por fuera de la renovación de Plaza Venezuela.
Según lo informó el alcalde de Libertador, Freddy
Bernal, la efigie del almirante genovés será trasladado
al Museo de Bellas Artes, una vez que se termine su restauración.
Sin embargo, se conoció que la municipalidad no ha enviado
ninguna solicitud oficial, lo que deja abierta la opción
de que tenga que estudiarse otra posibilidad.
"Formalmente no se ha hecho la solicitud", afirmó Mercedes
Otero, presidenta de Fundapatrimonio. "Y tampoco hemos previsto
una segunda opción, en el caso de que el museo no la
puedo recibir. Lo único que está claro es que al
Paseo Colón no va a volver", acotó
Fuentes de la Fundación Museos Nacionales confirmaron
que no han sido notificados sobre el posible traslado de Cristóbal
Colón. Incluso, aseguraron que conocieron de la noticia
por los medios de comunicación.
En todo caso, la desdicha de Colón no parece terminar
allí. Según Otero, la escultura de bronce no ha
podido ser restaurada, porque Fundapatrimonio no cuenta con
los recursos para reparar los rayones que le produjo el arrastre
por el asfalto, así como los daños que tiene en
la parte de atrás de la cabeza y la avería que sufrió
el barco que llevaba a los pies.
Aparte, Colón será despojado de su base original,
que compartía junto con la alegoría de Venezuela
y dos piezas que evocaban a los reinos de España e Italia.
Así lo dio a conocer el alcalde Bernal, quien aseguró
que esta pieza se mantendrá en Plaza Venezuela para ser
reutilizada en lo que será el Paseo de la Resistencia
Indígena.
En opinión del historiador Roldam Esteva, el traslado
de la obra de Rafael de la Cova al Museo de Bellas Artes constituye
una negación de la historia universal, pues con ello
se pretende menospreciar la hazaña del almirante genovés.
"En el siglo XIX, todos los países firmaron un acuerdo
con España para reconocer los méritos de Colón.
En tal sentido, esa escultura responde a una mentalidad del
siglo XIX que debe respetarse, porque forma parte de la historia
de este país. Esa obra de Rafael de la Cova fue la primera
manifestación del gobierno venezolano, en manos de Cipriano
Castro, para contribuir a la memoria de esa figura, que cambió
la historia".
A su juicio, el cambio de ubicación sólo puede
interpretarse como una incapacidad del Gobierno de controlar
a los grupos radicales, puesto que, según afirmó,
la Alcaldía de Libertador no optó por colocar la
pieza en su lugar original, pues los dirigentes de Pachamana
amenazaron con derribarla de nuevo.
"Al no colocarla en Plaza Venezuela le están concediendo
la razón a ese grupo radical, que debería estar
sujeto a la ley. Esto es un signo de derrota. Una demostración
de miedo. Aparte no tiene ningún sentido que la escultura
de Colón pase al museo, porque ella fue concebida para
estar en un lugar público. Ella podría fácilmente
estar en Plaza Venezuela, resguardada, como están ahora
las obras de Alejandro Otero y Cruz-Diez".
El investigador Félix Suazo, por su parte, consideró
que trasladar a Colón es una opción aceptable, en
estos momentos de convulsión política. No obstante,
resaltó que el museo no es un lugar ideal, porque no
puede confrontarse con los usuarios, ni con la memoria urbana.
"Allí sólo será un fragmento de un monumento
que ya no está".
mmorales@eluniversal.com